¿Qué hemos hallado sobre las hayas?

En wodibow hallamos Mastodontes en las hayas.

Y hallamos que las hayas (o Fagus) son árboles de madera dura, pesada, resistente y uniforme. Además, son árboles históricamente usados para carpintería, así que es una madera que puede tener su origen en bosques sostenibles sin riesgo a deforestar el planeta.

También hemos hallado que las hayas (o Fagus), aunque sean árboles, son femeninas. Pero cuando le ponemos un artículo determinado delante tiene que ser masculino, para no alargar demasiado las aes. Esto es: el haya de mi jardín es preciosa. ¡Vaya lío! Y no vamos a entrar en si la escribiéramos con o sin h o con doble l o sin h, l doble… porque habríamos hallado más significados de la misma fonética.

En la Wikipedia y para los amantes de las etimologías, hemos hallado que Fagus es un nombre genérico latino que se remonta a una antigua raíz indoeuropea que encuentra parentesco en el griego antiguo φηγός phēgós «tipo de roble». (Carlo Battista; Giovanni Alessio (1950–57). Barbera, ed. Dizionario etimologico italiano. Firenze.)

Y en varias páginas web de botánica hemos hallado que Fagus en griego significa «comer» y dicen que el origen del nombre del haya tiene que ver con que  muchas partes son comestibles: los hayucos (fruto); las semillas encapsuladas en los hayucos, con un sabor parecido a la avellana con las que se obtienen harina, aceite…

beech

Y también hemos hallado que es un árbol rodeado de leyendas:

Madrileñas
Cuentan los carboneros y leñadores de Montejo que el bosque de El Chaparral está habitado por duendes y hadas que engatusan a caminantes del bosque para llevarlos hasta sus guaridas y convertirlos en lagartijas o petirrojos y dotar al bosque de más habitantes y así más encanto.

Leonesas. La bruja Haeda
«Hace muchos años, cuando aún los hombres vivían al aire libre y los inviernos eran crudos y muy largos, vivía en el Faedo una bruja llamada Haeda. Tenía poderes sobrenaturales que le había otorgado el demonio que le advirtió que debía utilizarlos para hacer el mal, pues si no era así, se consumiría en tres días y desaparecería (…) Un día de duro invierno, Haeda estaba sentada (…) y vio a unos padres que no podían resguardar a sus hijos del frío. Usando sus poderes arrancó un montón de piedras de la montaña y las prendió fuego, se pusieron rojas y chispeantes (…) y duraron prendidas toda la noche, (…) los padres y sus hijos durmieron toda la noche calentitos. A la mañana siguiente se encontraron un montón de cenizas y ellos no se explicaban lo que había pasado. Aquel día siguió nevando, en el puerto había niebla y el frío era insoportable. Haeda pensó que aunque les ayudara otro día aún le quedarían poderes. Así que volvió a arrancar piedras de las montañas y las prendió fuego haciendo una gran hoguera. Pasaron la noche calientes, por la mañana vieron mucha, mucha ceniza que guardaba las brasas en sus entrañas, metieron patatas para que se asaran y los niños las comieran tiernecitas.

Aquel día Haeda se asomó al arroyo y se observó envejecida y muy cansada, a pesar de su agotamiento no dudó en ayudarles un día más, estaba dispuesta, pero pensó que no sería suficiente, el invierno en estas tierras es largo. Meditó la bruja buena, y  con todas sus fuerzas  hizo que se llenaran las montañas del valle de piedras que se pudieran prender y dar calor. Entonces vinieron muchas familias al valle y fundaron el pueblo que llamaron Ciñera. Desde entonces ningún niño volvió a pasar frío por las noches. Haeda así lo quiso.

Cuentan, que Haeda se fue entonces a morir al Faedo donde dejó mechones de pelo blanco entre las hayas.»

Josefina Díaz, vecina de Ciñera, abuela y escritora de cuentos.
Puedes leerlo entero en:
http://www.llombera.es/Carbon_de_Haeda.htm

Y de poesía:
Las hayas son la leyenda.
Alguien, en las viejas hayas,
leía una historia horrenda
de crímenes y batallas.
¿Quién ha visto sin temblar
un hayedo en un pinar?

Las encinas de Antonio Machado. Puedes leerlo entero en:
http://www.poemas-del-alma.com/las-encinas.htm#ixzz38kECT4wf

Y de dichos populares:
«Si nunca leíste un cuento cuando eras niño, pasea por un hayedo: lo inventarás.»

¡A ver qué hallas sobre las hayas! Aceptamos colaboración. Gracias.

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